ENTREVISTA A LA GANADORA DEL I PREMIO DE PERIODISMO DE APD Y JEFA DEL SUPLEMENTO 'DIRECTIVOS, FORMACIÓN Y EMPLEO' DEL PERIÓDICO ECONÓMICO 'CINCO DÍAS'
Paz Álvarez: "La asignatura pendiente de
las empresas es la RSC"
Antes de la clausura de la I Convención Nacional de Directivos de APD "Los Caminos de la Reactivación", el presidente de APD, José María Aguirre González, hizo entrega a Paz Álvarez, jefa de sección del suplemento 'Directivos, formación y empleo' de Cinco Días, del I Premio de periodismo, dotado con 3.000 euros y convocado por APD con motivo de la Convención. La periodista destaca en la siguiente entrevista la importancia de iniciativas de este tipo que contribuyan a buscar puntos en común para salir de la crisis. Por ello aboga por empresas más responsables y solidarias, y recuerda que actualmente la Responsabilidad Social Corporativa es la asignatura pendiente de las empresas.
Paz Álvarez comenzó su carrera como periodista en una agencia de noticias nada más terminar la carrera de Ciencias de la Información; después saltó al periódico El País y, tras cuatro años en la sección de Local, la llamaron de Cinco Días. "Nunca había hecho economía y pensé que se habían equivocado", asegura. Finalmente se incorporó al diario salmón y, desde hace 10 años, es la coordinadora del suplemento 'Directivos, formación y empleo'. Se presentó al premio de periodismo convocado por APD después que un conocido se lo sugiriese. El jurado de APD consideró finalmente que era merecedora del premio por su visión positiva de la actual coyuntura y ánimo de contribuir a unas mejores políticas empresariales.
¿Qué le parecen iniciativas como la del I Premio de Periodismo de APD?
Bastante novedoso. Además pone el foco muy concreto en el tema de interés, en la recuperación económica. Considero muy positivo que, ante un panorama muy negro, existan iniciativas como la de APD que busque ideas para contribuir y salir del atolladero.
Como profesional de la información, ¿qué valores intenta transmitir, sobre todo teniendo en cuenta que muchos lectores son directivos?
Es fundamental la honestidad y ser objetivo. Creo que esos son los pilares del periodista. Las trampas hoy día no valen, porque se les pilla enseguida.
¿Y los directivos? ¿Viven una crisis de valores?
Totalmente. Hay mucha gente a la que le ha podido la ambición. Todos estos mecanismos de gestión modernos, como la retribución por objetivos, la gestión por resultados? son perversos, porque al final consigues que la gente haga trampas para llegar hasta el objetivo. Hay gente que sólo ha pensado en el bonus y le ha dado igual a quien tenga que dejar en el camino. Un ejemplo lo hemos visto con las hipotecas, en el que se han concedido préstamos a gente que nunca las debería haber tenido. ¿El motivo? Conseguir los bonus.
Pero la mayoría de consultores defiende este tipo de gestión?
Yo cuando estudiaba tenía que sacar buenas notas y no se me daba nada a cambio. No había premio porque era mi obligación. Pero claro, imagina que te prometen un coche si apruebas. Se puede llegar a dar el caso hasta de que se falsifiquen las notas. Entonces, es cuestión de establecer las 'normas' de actuación porque el sistema de bonificación se ha viciado con todo tipo de trampas. Hay que 'limpiar' para que se den buenas prácticas.
Sobre los directivos españoles, ¿cuál es su opinión?
Creo que hay dos clases. Por un lado está la vieja guardia, anclada en unas formas de gestionar que creo que son caducas, aunque no les resto mérito por el carácter de visionarios que tuvieron en su día estos emprendedores hechos a sí mismos. Estos directivos no tuvieron medios y no pudieron recibir una formación universitaria. Obviamente, hoy día con esto ya no basta, puesto que una empresa requiere de una gestión más moderna y global. Después, además, está la nueva hornada de directivos que sí cuenta con una formación pero que también deberían apreciar el espíritu emprendedor de los primeros cuando crearon empresas por necesidad.
¿Y en conjunto?
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Creo que la clase ejecutiva y empresarial española es buena, muy buena, sobre todo la de los últimos años. A esto han contribuido mucho las escuelas de negocios. Así como en España no contamos con grandes universidades, sí que contamos con tres escuelas de negocios (IE Business School, Esade e IESE) que están entre las mejores del mundo y de aquí es de donde están saliendo nuestros directivos. El desafío ahora es que, a la vista de esta crisis de principios y valores, hay que replantearse los modelos de formación. El cortoplacismo ya no vale, hay que pensar más a largo plazo.
Y con respecto a los directivos europeos, ¿cómo ve a los ejecutivos españoles?
Aquí tenemos empresarios muy importantes. El Corte Inglés, la banca, Inditex? son algunos de los que están haciendo grandes logros a nivel internacional. Aunque sí que es verdad que los empresarios españoles en su conjunto tal vez hayan pecado un poco de prudentes por no salir fuera, en comparación con, por ejemplo, italianos que son todo marketing. Pero bueno, hay algunas que tienen mucho mérito.
Además, las que han salido fuera han profesionalizado sus estructuras?
Efectivamente. El grupo Inditex es uno de los ejemplos. Desde una pequeña localidad gallega llamada Arteixo han fichado a un excelente consejero delegado como Pablo Isla y se ha ocupado de profesionalizar toda la gestión de la empresa, tanto con sus valores como arreglo a los principios del fundador, Amancio Ortega, que sigue siendo el patrón de la empresa y estando presente. Desde luego lo han hecho muy bien.
¿Qué cualidad considera que debería tener todo directivo que se precie?
La curiosidad, preguntarse cosas, que es lo que te hace que al fin y al cabo ser innovador. Porque de esa forma tienes en cuenta las ideas de la gente y te obliga a ser creativo. Es fundamental. No se puede ser apático y apalancarse en el cargo perdiendo la ilusión. Además a un directivo debe gustarle el contacto con la gente, porque si se encierra en su despacho acaba siendo penoso.
¿Qué consejo ha escuchado de directivos que considere que es primordial para ellos?
Por ejemplo, Antonio Garrigues (presidente de Garrigues Abogados y Asesores Tributarios) siempre dice que hay que saber escuchar. Otro que me gusta mucho por su sentido común es Pedro Luis Uriarte (ex vicepresidente y ex consejero delegado de BBVA) que siempre habla de la humildad.
¿Cuál es su opinión respecto a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC)?
Es un tema que ha estado muy de moda. Todas las empresas se han apuntado a hacer sus memorias de RSC estos años porque vende muy bien, pero realmente, queda mucho por hacer. Creo que es la asignatura pendiente, porque el futuro de las empresas pasa porque todos seamos más solidarios, más responsables y no bastará con lo que ponga sobre el papel.
Respecto a la internacionalización y la tecnología, ¿qué importancia le concede en la estrategia que sigan los directivos?
Ambos son temas fundamentales, incluso para cualquier tipo de profesión. Los que no somos nativos digitales debemos hacer un esfuerzo en cuanto a la tecnología, pero si cuentas con la curiosidad de la que hablábamos, se logra. Y la internacionalización es clave porque el mercado español es el que es y si quieres crecer y ser competitivo tienes que salir fuera. El dato que lo corrobora es que las empresas, las grandes empresas que ya han 'dado el salto' al exterior, obtienen gran parte de sus ingresos de los mercados internacionales. Las empresas pequeñas, por su parte, sí que tienen que dar estos saltos para ser más competitivos.
¿La dirección muestra indicios de la esperada recuperación económica?
Pues hay de todo. Por ejemplo he hablado recientemente con un directivo que me dice que no le está yendo nada mal. Pero no es la generalidad. Sí que es cierto que estamos acostumbrados a unos crecimientos importantes de los años previos a la crisis que no se volverán a producir en los próximos cinco-diez años. Así que habrá que acostumbrarse a crecimientos mucho más pequeños y a crecer poco a poco.
¿Qué es lo que más está retrasando la recuperación?
La financiación. Muchos proyectos están estrangulados por falta de crédito. Y eso es una pena. Creo que en España hay ideas que además son buenas, pero claro, la gente no tiene acceso a la financiación y se está desperdiciando el esfuerzo emprendedor. El Gobierno debería dar facilidades en este aspecto, tanto en la financiación, como en la creación de nuevos proyectos. Pongo un ejemplo. El 70% de los alumnos que salen de las escuelas de negocios españolas son extranjeros y una gran cantidad de ellos querría montar su negocio en España por la calidad de vida o por clima o por cualquier otro motivo, pero no pueden por la burocracia. En EEUU, por ejemplo, se monta una empresa, y también se cierran, con una rapidez enorme. Esto permite que las empresas se adapten con celeridad a los cambios modificando por ejemplo su negocio o creando una nueva iniciativa.